Para cuidar a un adulto mayor en casa de forma adecuada, deberemos atender a su bienestar físico y emocional, así como a sus necesidades médicas. Por lo que si has decidido mantener a tus seres queridos mayores en casa es, imprescindible que conozcas todas sus necesidades.
Así que en este artículo veremos todo lo necesario para que un adulto mayor tenga un cuerpo y una mente saludables durante toda su vejez.
Cuidados necesarios para el adulto mayor

Hay tres tipos de cuidados que cubren las necesidades del adulto mayor, todas ellas destinadas a favorecer su salud y bienestar:
Físicos
- La higiene diaria, que incluirá el baño, el lavado de manos, y el cuidado dental.
- Ejercicios suaves, que pueden incluir fisioterapia para mantener la fuerza y la movilidad.
- Vestir con ropa cómoda.
- Proporcionar una alimentación adecuada y asegurar un buen descanso.
- Prevenir las caídas (retirar obstáculos, antideslizantes en suelos, barandas de apoyo en baños y escaleras, fijar alfombras, etc.).
Emocionales/Sociales
- Acompañamiento: sobre todo conversar, escuchar y demostrarles cariño. Al mismo tiempo estimularlos con actividades recreativas (juegos, lectura, manualidades).
- Fomentar la vida social: realizar llamadas, visitas de amigos o familia, participación en clubes o grupos de adultos mayores.
- Mantener rutinas estables: los horarios estables para sus ejercicios, actividades y comidas, aumentarán su seguridad y confianza.
Médicos/Sanitarios
- Controlar y seguir las indicaciones para administrar los medicamentos en enfermedades crónicas, para controlar la presión arterial, la diabetes, etc.
- Llevar al día el registro de citas médicas, chequeos o análisis.
- Prepararse para reconocer los síntomas de alerta más comunes (dolores, cambios en el ánimo o apetito) y tener a mano los teléfonos de profesionales de la salud para consultarles cuando sea necesario.
- Si corresponde, participar en evaluaciones de terapia ocupacional o kinesiología.
Consejos prácticos para el cuidado en casa

Cuando se trata de cuidar a un adulto mayor, debemos tener claro que el día a día se debe preparar de manera ordenada y adaptada a sus necesidades. A continuación, te ofrezco algunos consejos clave para hacerlo posible en el hogar:
- Adaptar el entorno: podemos empezar tomando medidas para evitar posibles tropiezos y caídas. Para ello, retiraremos los cables sueltos que estén por el suelo, muebles u objetos que ocupen zonas como los pasillos y fijaremos las alfombras.
Instalar antideslizantes en la ducha o tina, y asegurarse de que haya una buena iluminación es también importante.
Por otro lado, debemos mantener ordenados sus objetos de uso diario para que pueda alcanzarlos fácilmente (cepillo de dientes, gafas, libros, agua). - Higiene y confort: Si lo necesita, debemos ayudar al adulto mayor en su baño diario o con día de por medio, siempre con el mayor de los respetos por su privacidad y dignidad.
Con la edad la piel tiende a resecarse, así que es importante aplicarle crema hidratante.
Mantener su uñas limpias y bien cortadas, evitará posibles lesiones.
El corte de cabello debe ser algo personal y que respete su estilo.
Debes cambiarle la ropa de cama con frecuencia.
Si hay incontinecia se debe atender al cambio de pañal con rapidez. - Actividad física: es muy importante realizar actividades físicas suaves adaptadas a sus posibilidades, el ejercicio mejora la circulación, la fuerza muscular y el ánimo.
Si puede caminar, un paseo corto por el barrio, por dentro de la casa o por el jardín, es lo ideal.
Cuando se encuentra postrado en cama, debes levantarlo y cambiarlo de posición a menudo.
Realizar estiramientos en la cama o sentado, con la guía de un kinesiólogo o fisioterapeuta.
Mantener la capacidad funcional del adulto mayor
La Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona que un envejecimiento saludable se consigue al mantener las capacidades funcionales.
Así que es nuestra labor ayudar al adulto mayor para que mantenga sus habilidades físicas, como por ejemplo las de caminar o vestirse, pero también las cognitivas, proporcionándole ejercicios para trabajar su memoria o atención.
Para ponerlo en práctica, te pongo algunos ejemplos de lo que puedes hacer:
- Motívala para que realice aquellas actividades diarias que estén dentro de sus posibilidades. Desde vestirse por si misma, hasta comer con cubiertos o levantarse del sofá o la cama, ayudándola lo mínimo posible.
- Debes animarle a que haga estiramientos, que camine, que haga ejercicios de fuerza muscular moderados, así como actividades de la vida diaria, como pueda ser cuidar el jardín, fregar los platos o barrer el suelo.
El objetivo es que se mantenga activo, física y mentalmente. Eso le ayudará a mantener su fuerza y movilidad.
Accesorios y adaptaciones útiles en el hogar

Ya hemos hablado de evitar los posibles riesgos que pueden ocasionarse en el hogar, pero ahora veremos algunos accesorios y ayudas técnicas necesarias para facilitarles la vida:
- Bastones y andadores: cuando están bien ajustados a su altura, hacen posible que se desplacen con seguridad y pueden evitar caídas.
Silla de ruedas o scooter eléctrico: cuando se trata de personas mayores con una movilidad muy reducida, son ideales para ofrecerles independencia a la hora de desplazarse. - Barras de apoyo: estas barras se colocan en la ducha y cerca del inodoro, aportándoles seguridad e independencia. Pero también las hay para el pasillo u otras zonas que entrañen riesgo.
- Asiento elevado para el inodoro y la ducha: facilitan su uso al reducir la altura para sentarse en el inodoro, y en el caso de la ducha evitan riesgos de resbalones.
- Cama articulada: son camas que pueden regularse en altura, subir y bajar la cabecera o los pies, e incluso algunas tienen barras de seguridad en los laterales, para evitar caídas.
- Rampas portátiles o permanentes: hoy en día las hay para evitar cualquier obstáculo, desde unas escaleras, hasta la altura del plato de ducha.
- Cubiertos y utensilios adaptados: hoy en día se pueden encontrar todo tipo de utensilios con mangos más grandes y adaptados. Ya sean los cubiertos para comer, el cepillo de dientes, peines, abotonadores, etc.
- Pulsador de emergencia: hay relojes y colgantes que incorporan un botón SOS, y también pulsadores que pueden instalarse en la pared, cerca de la cama, en el baño o cualquier lugar dónde sea necesario.
Actualmente hay muchos aparatos y utensilios en el mercado que pueden ayudar al anciano a llevar una vida más independiente y segura. Si necesitas ayuda para asesorarte, busca a un terapeuta ocupacional para que te ayude a elegir las ayudas técnicas que mejor se adapten a la persona.
Alimentación y salud digestiva del adulto mayor

Al igual que nosotros, un adulto mayor debe recibir una alimentación variada y equilibrada, pero en su caso también debe estar adaptada a sus patologías y condiciones físicas. Con la edad, el apetito de los ancianos disminuye y surgen dificultades para masticar o tragar, por eso aconsejamos lo siguiente:
- Dieta variada y rica en nutrientes: frutas, verduras y cereales integrales, deben incluirse en cada comida, eso aporta fibras, vitaminas y minerales esenciales. Los lácteos, como yogures, leche o queso, aportan vitamina D y calcio; el pollo y el pescado y las legumbres aportan proteínas; los frutos secos aportan grasas saludables y antioxidantes.
- Vitaminas y minerales: la vitamina D, B12 y el calcio, disminuyen progresivamente en adultos mayores. Esto hace aún más importante que tomen cortos baños de sol (mínimo 15 y máximo 30 minutos), lo que favorece la sintonización de vitamina D.
- Hidratación: con la edad se puede perder la sensación de sed, por lo que se debe estimular la ingesta de líquidos a lo largo del día, ya sea agua, zumos o caldos. Lo que también ayudará a prevenir el estreñimiento.
- Texturas apropiadas: se deben adaptar las texturas de los alimentos en función de si existen problemas para tragar (disfagia) o masticar. Para ello pueden servirse, sopas, purés, pudín, frutas hervidas u horneadas, gelatina, o zumos sin pulpa.
- Control de raciones: con la edad se produce una menor actividad física y por lo tanto un menor gasto calórico, así que es mejor servir 5 o 6 comidas al día con porciones moderadas, en vez de las clásicas 3 comidas.
- Evitar ciertos alimentos o sustancias: el azúcar refinado, la sal en exceso, las grasas saturadas, los productos ultra procesados y la comida tipo fast food. Así como el alcohol o el tabaco.

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